Mixología
Megáfono
por Luis Lles
2000 / 2001
ENE / FEB / MAR / JUN / DIC

EL RETORNO DEL TRANCE: ¡AH!, ¿PERO SE HABÍA IDO?

Ya puedes ir desempolvando, si los tienes, tus discos de Platipus, MFS, Eye Q, Harthouse o Noom, sellos discográficos que abanderaron a comienzos de los años noventa la rebelión del trance, que ahora resurge en Gran Bretaña, cual ave fénix, de sus cenizas. Y digo bien en Gran Bretaña porque, al menos en la Europa continental, lo cierto es que no se había ido nunca. Éxitos como "Seven Days And One Week" de BBE, "Children" de Robert Miles (aunque se le denominara dream house, era claramente un tema trance) o "For An Angel" de Paul Van Dyk, demuestran que el trance ha mantenido su vigencia y su tirón comercial en los últimos años.

Este sonido, surgido del club The Omen de Frankfurt, y que tiene a Sven Väth como creador originario, a Jean-Michel Jarre como precursor y a Paul Van Dyk como sumo sacerdote actual, es la banda sonora habitual del Love Parade berlinés y de una gran cantidad de clubes de toda Europa, que han adoptado sus melodías facilonas, sus espirales sintéticas y su ritmo hipnótico como si se tratara de una nueva psicodelia. Aquí, en España, se le llama ahora progressive, y suele ser la excusa para facturar recopilaciones de un gusto más que dudoso.

Dice Laurent Garnier, el famoso dj francés, que el hecho de que en Gran Bretaña se haya vuelto a poner de moda ahora el trance sólo demuestra lo patéticos que son los ingleses, que, en su deseo de estar siempre a la última, lo único que hacen es llegar tarde a todo. Pelín radical, el Garnier. Por contra, los Chemical Brothers señalan que, hartos ya de los ritmos groovies y de los breakbeats, se lo pasan en grande bailando y haciendo el cafre en el Gatecrasher, uno de los clubs que lideran el retorno del trance en Gran Bretaña.

Yo, por mi parte, no le doy la razón ni a uno ni a otros. Creo que, efectivamente, la calidad de la mayoría de las producciones trance deja muchísimo que desear y están continuamente al borde del lugar común y la horterada pura y dura. Pero también es cierto que, a veces, es divertido recuperar viejos sonidos del pasado, y, como dicen los Chemical Brothers (que, por cierto, han creado en su nuevo disco algunos himnos del neo-trance), también es bueno dejarse inundar de vez en cuando por los contagiosos sonidos épicos, escuchados a todo volumen, del trance más hipnótico. De momento, los Sven Väth, Resistance D, Cosmic Baby, Oliver Lieb, Dance 2 Trance o Marco Zaffarano del pasado, ya tienen generación de recambio, formada por los nuevos ATB, Ferry Corsten (System F, Gouryella), DJ Tiesto, Chicane o BBE, mientras Paul Van Dyk sigue en lo alto del pedestal.

Este verano, en Ibiza, junto a los consabidos éxitos house, se han podido escuchar y bailar hasta la saciedad los nuevos himnos del trance revival, y en grandes superclubs británicos como God´s Kitchen, Gatecrasher o Cream, los trance kids o hardcore clubbers, tal como se les conoce (con sus pelos de colores, sus tatuajes de quita y pon y su actitud infantiloide), han invadido las pistas de baile y han impuesto su estética y su ritmo. Así que ... olvídate del Goa trance, el hypnotrance, el hardtrance y demás apellidos que se le habían puesto al género en los últimos tiempos. Vuelve, simplemente, el trance. Para bien o para mal. La polémica está servida.

Espero vuestras respuestas.

FLORIDA 135