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EL
HOUSE SE VA DE SAFARI
La música nació en Africa. O eso es lo que dice,
al menos, Dr Alban en una de sus canciones. Y yo, desde
luego, me lo creo. Es imposible desligar nuestra memoria musical
del latido rítmico del corazón africano. Cuando
escuchas una de las trepidantes sesiones del maestro Jeff
Mills, en realidad estás escuchando el tam-tam de
las tribus africanas puesto al día. Y no hay un sonido
más excitante y narcótico que ése.
Aunque
la música africana ha infectado a menudo la dance music
de los últimos años (no hay más que recordar
a No Smoke, Bobby Konders o Moody Boyz), es ahora cuando la
conexión entre música africana y electrónica
está dando sus más asombrosos resultados. Los
pioneros de este revival afro-house que se vive en la actualidad
han sido Blaze, que han estado publicando en los últimos
tiempos sabrosos temas de clara raíz africana, mezclada
con gotas de soul y jazz. Después llegaría la
reivindicación del gran legado del nigeriano Fela
Kuti - rey del afrobeat ya fallecido - por parte de Masters
At Work, quienes editaron el pasado verano su maxi Tribute
to Fela, un homenaje que despertó pasiones desatadas
hacia la figura de Fela Kuti y que propició la
aparición de dos apetitosos cofres con parte de la dilatada
discografía del gran mito nigeriano, además de
una recopilación de sus mejores temas editada por Talkin
Loud, uno de los sellos más exquisitos de la escena
británica.
El
renovado interés por los ritmos africanos ha generado
una corriente de interacción muy estimulante. Y así,
Tony Allen (batería de Fela) ha grabado el magnífico
disco Black Voices junto al productor francés
de jungle Doctor L, y ha colaborado en el revelador primer
álbum de los Soul Ascendants, proyecto británico
que graba para el sello Nuphonic, que se ha convertido
en el buque insignia de la revolución afro-house, y que
cuenta en su escudería a uno de los grupos más
significativos del género, los sublimes Faze Action,
con quienes por cierto colabora Zeke Manyika, ex-batería
africano del grupo de pop Orange Juice.
Por
otro lado, en Estados Unidos, además de los Masters
At Work, lideran esta revuelta musical Joe Claussell
y Kerri Chandler, que además de sus muy interesantes
producciones, se dedican a remezclar a artistas africanos como
Cesaria Evora o Femi Kuti, hijo de Fela y gran
esperanza negra del afropop.
Por
su parte, el francés Fréderic Galliano
está llevando a cabo (tanto en discos como en directo)
un fascinante experimento de fusión entre las voces y
los instrumentos africanos (de gente como Néba Solo
o Nahawa Doumbia, entre otros muchos) con la electrónica
más cálida y groovy, la de ritmos como el trip
hop, el drum´n´bass, el ambient o el future jazz.
Finalmente, recopilaciones como Mundial Muzique
(Guidance) o Abstract Afro Lounge (Nitegrooves)
no hacen sino confirmar el empuje imparable de los ritmos africanos
en la dance music actual. Y ésto es solo la punta del
iceberg, porque el safari emprendido por el house hacia los
selváticos parajes africanos no ha hecho más que
empezar.
Tam
Tam 2000.
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