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COMPOST,
NU JAZZ EN 100 REFERENCIAS
Hay quien sigue pensando todavía, tal como decía
John Lennon, que el jazz es esa horrible música para
intelectuales. Pero no hay que olvidarse de que el jazz nació
en los burdeles americanos y lo hizo como música de baile.
A lo largo de los últimos años, han sido muchos
los creadores de música electrónica y de dance
music que se han acercado al jazz de una u otra forma. A finales
de los años ochenta, se produjo el estallido del acid
jazz, cuando algunos clubbers inquietos, hartos de los excesos
del acid house, decidieron acercarse a los rare grooves y al
jazz-funk de los años 60 y 70. Al darle un tratamiento
actual, nació el acid jazz.
Posteriormente, Ian O´Brien, Kirk Degiorgio, Carl Craig
(con su proyecto Innerzone Orchestra) y otros francotiradores
dieron forma a lo que posteriormente se denominaría future
jazz, una combinación de los sonidos y ritmos del techno
con las estructuras del jazz.
Finalmente, el contacto del house con el jazz daría origen
al jazz-house americano (Kevin Yost, Moodymann, Glenn Underground
y demás discípulos de Larry Heard) y al
nu house británico (Faze Action, Groove Armada, Idjut
Boys y, en general, todo el material de sellos como Nuphonic,
Paper o Tummy Touch).
Pero la influencia del jazz ha seguido creciendo en todos los
géneros y subgéneros de la dance music, dando
lugar a nuevas fusiones con estilos como el jungle, el trip
hop o el ambient. Todo esto ha propiciado que se haya creado
una etiqueta para englobar las distintas tendencias del jazz
electrónico. La denominación es nu jazz (nuevo
jazz), y si hay un sello que lo representa de forma paradigmática
es Compost.
Basado en la ciudad alemana de Munich, Compost es una idea surgida
del cerebro y la imaginación del dj y periodista Michael
Reinboth, que ha dotado a su sello de una marcada personalidad
propia. Sin duda, el jazz es la seña de identidad fundamental
de Compost, pero siempre desde una perspectiva contemporánea,
mezclado con otros géneros como el electrofunk, la bossa
nova de nuevo cuño, el house, el trip hop, la electrónica
más exploratoria o el drum´n´bass. Desde
su escudería, se ha lanzado a algunos de los representantes
más atractivos del nu jazz, como Beanfield, Les Gammas,
Rainer Trüby, Fauna Flash o Jazzanova.
Este mes Compost acaba de lanzar su referencia nº 100,
un disco doble titulado "Compost One Hundred", que
constituye un auténtico catálogo para explorar
los vericuetos y rincones del nu jazz. Además, los veinte
temas que se incluyen son exclusivos para esta recopilación,
lo que indudablemente refuerza el interés del disco,
incluso para los adictos a Compost.
Un recorrido por el sonido groovy, jazzy y funky, que incluye
valores consagrados (Trüby Trio, Kyoto Jazz Massive,
Les Gammas, Minus 8, Beanfield, A Forest Mighty Black, The Amalgamation
Of Soundz o Beanfield, con una remezcla magnética
de su tema "Ten" a cargo de Pole) y savia nueva (Ben
Mono, Syrup, Worldless People, Twice, DJ Force o Procreation).
Un auténtico banquete para apasionados del jazz futurista.
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