- FRANCESCO FARFA, EN FLORIDA
135
Todos los
viernes, a partir de la fecha de hoy, reconocidos disjokeys nacionales
y extranjeros pasarán por la Boite Florida 135 con la intención
de revivir, con música de calidad, los viernes de nuestra zona.
Pincharán house eminentemente groovie que contará hoy
con la presencia del italIano Francesco Farfa, mientras que el sueco
Lars Sanberg, más conocido como Funk d'Void, estará
presente mañana sábado.
Francesco Farfa
demostrará que es uno de los dj's que más sabe conectar
con el público. Sus gustos, asequibles para cualquier espectador,
son el funky, la dance music y el beat de los 80, aunque sus sesiones
se nutren -y mucho-, de una imparable mixtura de trance y house sicodélico.
Utilizando sabiamente su experiencia tras los platos (empezó
en 1984), Farfa conoce a la gente que les escucha y utiliza sus dotes
de sicólogo a favor de la diversión más que la
esperimentación, provocando a la concurrencia - si está
predispuesta a pasarlo bien, claro- a bailar hasta que las luces se
enciendan, de forma inevitable, a las seis de la mañana.
Por su parte, el sueco
Lars Sandberg, que ya de joven se fue a vivir a Glasgow y acaba de
sacar su primer LP Technoir (Soma/Florida 135/So Dens, 1997), nos
hará descender al lugar donde habitan los sonidos más
escondidos. Pura obsesión funky donde todo tiene cabida; sonido
Detroit, bases electro, melodías con una oreja en Chicago y
con otra en Manchester. La hipnosis sintética de la que hace
partícipes al público aistente a sus sesiones es, en
cualquier caso, memorable. Su disco Technoir ofrece a los ecépticos
la posibilidad de comprobar in situ la calidad como dj de Funk D'
Void, ya que hay una edición, promocionada por Florida 135,
que lleva de regalo un segundo cd con una muestra de lo que es capaz
de hacer en directo este muchacho si le pones delante un par de Technics
y una docena de disco. Como anécdota, cabe decir que Sondberg
realizó su primera sesión a los quinze años y
que fue recompensada no con dinero, sino con dos cheeseburgers. Así
que intenten no pasar frente a la cabina donde pinchará si,
por casualidad, están comiéndose uno; es la única
condición que ponemos si quieren que todo vaya como una seda.
Por lo demás, disfrútenlo ustedes.
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