- SURGEON
UNA CIUDAD:BIRMINGHAM
(INGLATERRA). El ritmo vital de una urbe, desgastada, industrial,
agobiante, que acompañó y marcó al joven Tony
Child durante el fulgor del acid house a finales de los 80. Impasible
ante la explosión de groove y vibraciones de la nueva electrónica,
el británico prefirió el magnético 4/4 de Jeff
Mills y Robert Hood al tiempo que, contagiado de la deprimida ciudad
del hierro, se dejó contaminar por el genio sombrío
de Coil y Faust.
Un hombre: Mick Harris
(Scorn). También víctima de la sufrida capital de West
Midlands, la "provincia negra" para el resto de los ingleses.
Un individuo de gustos extremos que abandonó el pulso trepidante
de Napalm Death para robar la industrialidad de las calles de Birmingham
y traducirlas en su partitura. Maestro de Surgeon y máximo
responsable de que Tony descubriese el funcionamiento de unas máquinas,
en sus manos, casi infernales.
Una ciudad y un hombre que estigmatizaron a Child hasta convertirle
en uno de los productores más interesantes que ha dado el Reino
Unido en los últimos años. Apadrinado por la prestigiosa
Tresor (cuna de Neil Landstrumm, Pacou, Cristian Vogel y Blake Baxter
entre otros) después de haber trabajado en Soma, Surgeon ha
derramado sus influencias en numerosos doce pulgadas hasta entregarnos
su notable debut en largo, Basictonalvocabulary (97). Una electrónica
palpitante y oscura, tremendamente racionalizada, que destaca por
su elaborado sonido y estructuras.
Un trabajo de alquimista,
por el estudiado balance de sus elementos, que le ha permitido colaborar
en infinidad de sellos, entre ellos cult-labels como Downwards o Blueprint,
y que le ha llevado a fundar su plataforma propia: Dynamic Tension.
Entre sus planes de futuro hay un nuevo disco en Tresor y varias colaboraciones
con grandes nombres de la electrónica como su mentor, Mick
Harris, Claude Young o el guitarrista alemán Andy Read. No
hay todavía directos -tres van a ser los live acts de este
británico contando el que está programando en el mítico
House of God de su ciudad natal- pues su afán perfeccionista,
retratado en sus impecables sesiones como DJ, le impide presentarse
en público sin estar totalmente seguro de su puesta en escena.
Un último botón de prueba: el techno visceral que deshuesa
en sus sets como DJ Surgeon para desentrañar la belleza de
su esqueleto, el bombo, y ensuciarlo con sus entrañas. Como
el mejor Mark Broom, 4/4 revienta estómagos.
J.L. Magoya fue el primer
español que vio publicado un trabajo suyo al otro lado del
océano. Mucho ha llovido ya desde aquel primer maxi en el sello
de David Alvarado, Bomb Records. Desde entonces este madrileño
DJ habitual de Midday y Boccacio Dance Club, enamorado del house más
puro y del techno más rítmico y minimalista, ha alternado
su versatilidad tras los platos con su trabajo de producción
-firmado como Wong- en los sellos más prolíficos de
la eletrónica estatal: Boozo, Minifunk y Elefant Stereophonic
Dance.
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Anna Ramos
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