- STEVE BUG
EL
BUEN BICHO
Cuando Stephan Brügesh contaba con
tan solo 14 años ya iba por las calles bailando breakdance
al ritmo que imponía el hip hop. Ése fue su primer contacto
con la música dance, pero el auténtico flechazo se produjo
en el año 1987, año en que descubrió la música
house. A partir de entonces estuvo dándole vueltas a la posibilidad
de ponerse detrás de unos platos, aunque sólo fuera
en sus horas libres. De esta forma, el joven Stephan combinaba su
trabajo de peluquero con sesiones de fin de semana en Bremen. Así
fue como conoció a su amigo, DJ Henry, la persona que le dió
la posibilidad de pinchar en otros clubs alemanes como MAXX (Bremen),
Babalou (Munich) o UNIT (Hamburgo). En1992 participó en el
Love Parade de Berlín, la mayor rave del planeta. Para entonces,
la idea de cambiar los peines y rulos por los 12" estaba tomando
cuerpo. Fueron necesarias unas vacaciones en Ibiza para acabar de
madurar la idea, pero en 1993 abandonaba definitivamente la peluquería
para dedicarse a la música.
Durante esas vacaciones
en Ibiza fue cuando le bautizaron con el nombre artístico de
Steve Bug. Bug (bicho) es el nombre con el que se donomina el famoso
escarabajo de la marca automovilística Wolkswagen. Steve iba
a todas partes acompañado de su bug, así que los amigos
acabaron llamándole "Steve, el del bug". Su primer
empleo bajo su nuevo nombre lo consiguió liderando el sello
discográfico Superstition y también una agencia de contratación
de DJs, ambos negocios propiedad de Tobias Lampe. Bajo su protección,
Bug editó una gran cantidad de 12", la mayoría
firmados con su nombre artístico habitual, pero también
bajo los nombres de Goldfinger, S.B. Entertaintment o Clever'n'Smart.
ELEMENTOS CRUDOS
Sin pretenderlo, Steve Bug se ha convertido,
después de muchos maxis y un excelente álbum, en uno
de los referentes más importantes de la escena minimalista
europea dentro de la música de baile. Su predilección
por los sonidos puros, sin demasiados efectos ni tratamientos de laboratorio
son la mejor targeta de presentación del sello discográfico
del cual es propietario, Raw Elements. Como su propio nombre indica,
los elementos crudos son la materia prima con la que trabajan aquellos
que graban en su sello, un estilo que él denomina minimal funk.
Una buena muestra de éste es la recopilación "Da
minimal funk" y su propio álbum "Wolksworld",
editado a finales del año pasado. Un baño en loops hipnóticos
fabricados en su estudio nos aportan una idea de como diferentes concepciones
y estilos pueden darse la mano en el minimalismo. Desde Raw Elements,
Steve Bug promueve el intercambio con otros sellos también
especializados en el minimalismo, como el británico Mosaic.
Esa obsesión por crear a partir de líneas simples tiene
su explicación. Steve está convencido de que crear sin
utilizar grandes efectos, hoy en día al alcance de cualquiera,
es lo que le da mayor dificultad pero también más mérito
a la composición. Así que Raw Elements no es sólo
un nombre ocurrente, sino una verdadera declaración de principios.
En cuanto a sus
sesiones, Steve Bug se toma su tiempo para seducir al personal. Reconoce
que su estilo no es facilón y que la implicación del
público es necesaria, pero una vez atrapado en los ritmos con
los que tan sabiamente sabe jugar, lo difícil es pasar de ellos.
Sin prescindir del techno, del house o de cualquier otro estilo, Steve
Bug intenta que sus sets sean una prolongación de su propia
concepción musical.La del sábado 31 es la segunda ocasión
en que Steve Bug visita el club Florida 135, y si tenemos en cuenta
que Raw Elements cumple dos años este mismo mes de enero, celebrarlo
con él puede convertirse en una excusa perfecta para entregarse
de nuevo a su artes hipnóticas.
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Toni
Espinosa
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