LFO
LA SOLEDAD DEL CORREDOR DE FONDO
Desde que inventó el sonido de Sheffield con el mítico "Frequencies" han pasado más de seis años. Mark Bell se ha quedado solo en Low Frequency Oscillation, pero promete nuevo disco. Mientras, lo puedes disfrutar en los ruiditos del último disco de Björk.
 
Hablar con Mark Bell es como enfrentarse a media generación de techno-boys ingleses. Este hombre es historia viva. Si LFO no hubiera existido, seguramente nunca hablaríamos del techno inteligente o de la importancia que supuso para Inglaterra el sonido del sello Warp. Pero la verdad es que la palabra techno inteligente siempre me ha producido dolor de cabeza. Claro que mucha gente opina de otra manera. La misma gente que hace poco llenaba el Nitsa de Barcelona para disfrutar de la fiesta que organizaba el sello de Sheffield. ¿Fans de B12, Nightmare On Wax y Chantal o víctimas de la moda? No se sabe, no se contesta.
 
Algo más que unas simples siglas
Un mes y medio antes de la fiesta Warp me encuentro en la habitación de un reputado hotel barcelonés con nuestro hombre. Antes de empezar me ofrece una bebida. Mi sueño sería compartir una botella de cava con una estrella de los beats, pero creo que esperaré a que venga Alex Paterson (Orb). Así que sólo se me ocurre pedir una mísera cerveza. Bell saca dos de la nevera. Me pasa una nacional y se queda con la de importación ¡Mierda!

Mientras saboreo mi cerveza desempolvo el cuestionario. Allá voy.

-¿Cómo te sientes por el hecho de ser considerado un artista tan influyente?
-(Después de unos bleeps y unos plocs). Extraño. Lo leo a menudo en las revistas y muchas veces lo escribe gente que conozco. Lo curioso es que yo también siento una gran admiración por lo que ellos hacen. LFO ha tenido siempre muy buena fama; a veces conoces a alguien y cuando se entera de quién eres te dice: '¿Tú eres Mark Bell? Creía que serías mayor'. ¿Entiendes? La gente lo cree porque siempre se ha pintado a LFO como a un clásico... ¡Sólo tengo 26 años!
 
Ahora que ya hemos roto el hielo, llega el momento de las preguntas comprometidas. Esas que tanto nos gustan hacer y que tanto odian que les hagamos. LFO eran, hasta hace poco, dos personas: Bell y Jez Varley. Las causas de la separación no están muy claras. No hace mucho leí una entrevista con Varley donde declaraba que Bell era un déspota a la altura de Napoleón, Mussolini y Walt Disney. Aclaración. "Bueno, no creo que haya una sola versión de lo que pasó. Cada uno lo ve de forma distinta. Desde Frequencies compartíamos el equipo, pero yo componía casi todos los temas. Esto no suponía ningún problema por aquella época. Fue más bien la monotonía: seis años trabajando de la misma forma con la misma persona acaba por aburrirte. Eso fue lo que pasó. La música es algo muy personal, y si no hay buena comunicación, no funciona". ¿Que ha cambiado desde aquellos días hasta hoy? (Como véis me gusta meter el dedo en la llaga). "Nada (se ríe). Cambió más tarde: después de Frequencies, Jez y yo no empezamos a trabajar bien en equipo. Todo se volvió aburrido, trabajaba por compromiso. Pero ahora vuelvo a estar realmente ilusionado con LFO. Tengo, más o menos, el mismo sentimiento que cuando empecé".

Dejo de pincharle. Pero me pregunto que cuál será la diferencia entre el nuevo LFO y sus proyectos en solitario.
"Suelo pinchar frecuentemente y mis discos bajo otro nombre son el tipo de discos que me gustaría poner en mis sesiones. Son más bailables. Aun así, creo que ahora voy a concentrarme exclusivamente en LFO y dejaré de lado los otros proyectos".
 
Warp, ¿la madre del cordero?
¿Pero que tendrá este sello? ¿Por qué le gusta a todo el mundo? Para empezar, hay un par de puntos que tendrían que ser aclarados: Warp estuvo bien cuando el panorama electrónico inglés estaba en pañales (bueno, la calidad antes era ínfima). Después pasa lo que pasa: la gente deja de chuparse el dedo y empieza a moverse, pero los grupos de Warp siguen explotando una y otra vez el mismo sonido. Hay exepciones (Nightmares On Wax, Red Snapper, Jimi Tenor o Aphex Twin), pero el resto parece seguir la estela marcada por Bell y LFO. Así que mejor empezamos hablando sobre su relación con las mentes perversas de Warp.
"Les conozco desde el noventa o algo así. Es decir, que nuestra relación es de amigos. No estoy en Warp porque sea el mejor sello del mundo, sino porque son mis amigos. Respecto a los cambios que ha habido... (se ríe). No todos me gustan. Cosas como Jimi Tenor me parece basura; divertido para dos minutos, no más. Personalmente nunca le habría fichado, ¿y tú?". Mi cerebro contesta: pues claro que sí. Pero mi boca dice: no lo sé. "Lo que pasa es que están intentando expandir un poco su campo de acción, aunque quizá no lo estén haciendo de la mejor manera. Están empezando a meter mucho rollo pop, que para mí no tiene nada que ver con Warp".

Vaya, ahora que parece que se están espabilando vienes tú y les metes una bulla. Pero no me extraña que esté indignado. A todo el mundo le gusta que haya gente repitiendo lo que haces. Sobre todo al principio, cuando sacaron aquellos engendros llamados Artificial intelligence.
Esa época del sello fue muy buena. Todo lo que se hacía me gustaba mucho". ¿Y por qué os mantuvisteis siempre tan aparte de la serie de Artificial intelligence? "No lo sé. Nunca me gustó eso de que le llamaran música inteligente. Es como decir que si no te gustaba eso eras estúpido. Yo escucho la música que me gusta, tanto si es electrónica, hecha con guitarras o lo que sea. La música está por encima de esas etiquetas".
 
La caída del imperio romano
Instrucciones para ser famoso: haces un disco que sea imprescindible en todas las colecciones de discos que se precien de serlo. Esperas cinco años para que al iluso fan se le haga la boca agua. Despues intentas repetir la jugada con un segundo disco, igualito que el primero, sin tener en cuenta que ha pasado el tiempo y ya no estás de moda. Tranquilo, seguro que los fans comprarán el disco. Después te peleas con la banda y continuas en solitario.

Todo esto no es un resumen sobre la carrera de los Stone Roses. También se puede dar en grupos de música electrónica. De hecho, LFO siguió la estela de muchos grupos de rock/pop. Sacaron el disco perfecto (Frequencies) y esperaron cinco años para desilusionar a todo el mundo con el mediocre Advance. Un disco que no le gusto casi a nadie. Incluido el propio Bell.
"Advance no suena como creo que debería sonar LFO. Ahora quiero volver a centrarme en el sonido de Frequencies, aunque evolucionado, claro. Advance fue simplemente un intento de llegar más allá, pero no creo que consiguiera el ambiente que buscaba. Me parece que si ahora escuchara el disco no despertaría en mí las sensaciones que debería despertar un disco de LFO. No sé, es lo que creo". La única buena nueva de Advance era que se aproximaba a otras corrientes diferentes al (¡ay!) techno inteligente. LFO se aproximó en algunos cortes al maravilloso universo del drum´n´bass. "Es verdad que había cierta influencia. Pero no estoy muy interesado en este tipo de música. Es demasiado complicado, demasiado complejo para mí. La influencia que pudo tener el drum'n'bass en Advance no fue nada intencionado".

Pero bueno, dejemos de lado el pasado y concentremonos en el futuro. Un futuro más esperanzador para el solitario Bell y su legión de fans. La recuperación ha empezado con su participación en el último disco de la islandesa con duende, o sea, Björk. Tenía mil preguntas que hacerle sobre nuestra chica favorita. Pero por cuestiones de tiempo solo pude hacer una. ¿El nuevo trabajo de LFO tendrá similitud con tu trabajo en Homogenic?
"Tal vez, no sé. Tiene algo en común, pero tampoco demasiado. Intento hacer temas en los que ho haya partes superfluas, en los que cada ruido, cada melodía sea interesante, y no simplemente de relleno. Tal como era LFO en Advance".

Se ha acabado la cerveza y temo que se ha acabado mi tiempo. Bell me acompaña hasta el Hall del hotel. Mientras, comenta la minigira que está haciendo con Björk.
"En muchos sitios ni me conocen. Todo el mundo la saluda. Luego aparezco yo y la gente me señala con el dedo y se preguntan: '¿Quien diablos será ese?'. Es muy divertido". Lo importante no es que hablen bien o mal de tí, lo importante es que hablen.
 
Texto: Manu González